Dr. Horacio Zalce Torres †

1954

Originario del Distrito Federal, realizó sus estudios primarios superiores y profesionales en la Ciudad de México, después de su graduación profesional en el año de 1834 ingresa al Hospital General de México de la Secretaria de Salubridad y Asistencia, con la categoría de Médico Aspirante y posteriormente de 1937 a 1941 adquiere la categoría de Médico Adscrito, después de sustentar examen por oposición. Debido a la influencia de su amigo, el Dr. Luis Vargas y Vargas, radiólogo y pionero de la oncología en México, decide emigrar al extranjero con un plan preconcebido para realizar la especialidad de cirugía oncológica en el Memorial Cancer Center de la ciudad de Nueva York, en donde permanece de enero de 1942 a diciembre de 1945, en donde trabaja bajo la tutela de los Dres. Pack, Martín, Adair, Stuart, Binkley, etc., y en donde llega a desempeñar el puesto de Jefe de Residentes.

A su regreso a México en el año de 1946 se incorpora a su Hospital General de México, en donde asciende a través de la carrera hospitalaria por medio de exámenes de oposición a puestos como el de Jefe de Cirugía, Jefe de Unidad, hasta su jubilación en el año de 1972. Fue fundador y consultante del Instituto Nacional de Cancerología y Director de la Campaña Nacional Contra el Cáncer, de 1971 a 1977, en donde deja huella por sus acciones tomadas, destacando los Programas de Detección Oportuna de Cáncer Cervico-uterino. Fundador en 1951 de la Sociedad Mexicana de Estudios Oncológicos y Presidente de la misma en el año de 1954. Miembro de las Academias Nacional de Medicina y Mexicana de Cirugía.

De excepcional personalidad, extraordinariamente controvertido, ejerció una influencia en el desarrollo de la oncología mexicana y su huella ha quedado impresa para siempre, de preparación muy sólida con una agresividad poco común y con un espíritu de no ceder y no dejar ceder en los principios básicos de la oncología, lo que él denominaba “Criterio Oncológico”, fue un profundo humanista incisivo siempre que dio un impulso a la oncología y sobre todo a la cirugía oncológica en nuestro país. Hizo siempre gala de una mente brillante, extraordinariamente aguda y dotada de un fino humorismo y sensibilidad poco común, purista del idioma, el cual manejó de manera ejemplar, tenía una cultura vasta, su extraordinario interés por las artes, por la música principalmente, el jazz en específico, el cual ejecutaba de forma brillante con el Dr. José Manuel Velasco Arce, formando una pareja verdaderamente única, ejecutando a cuatro manos en verdadero espectáculo la historia del jazz y su evolución a través del tiempo. Se supo que era un extraordinario basquetbolista a pesar de su estatura.

Intervino junto con el Dr. Guillermo Montaño Islas y el Dr. José Noriega Limón, en la planeación del Hospital de Oncología y del Instituto Nacional de Cancerología.

Creador de una escuela quirúrgica oncológica destacando entre sus alumnos al Dr. Arturo Beltrán Ortega, el Dr. Roberto Garza Garza, el Dr. Francisco de P. Millán Paredes, y el Ernesto Fernández.

 

Regresar a Historia