COMITÉ DE PSICOONCOLOGIA

La Psicooncología como sub-especialidad  surge de la asociación de la psicología y la psiquiatría con la oncología, cuyos objetivos son la atención, enseñanza y la investigación de los aspectos psicológicos, sociales, culturales, espirituales y religiosos de los pacientes con cáncer y su repercusión ante los tratamientos oncológicos, de la familia del paciente, así como del síndrome de desgaste profesional y emocional del equipo terapéutico en oncología.

En México, la Psicooncología surge a principios de 1980 a iniciativa del Dr. Juan Ignacio Romero Romo (médico psiquiatra), con el apoyo del Dr. Arturo Beltrán Ortega (cirujano oncólogo y Director General del INCan en aquellos años), aunado a ellos el interés de otros destacados  oncólogos como: Dr. Juan Zinser Sierra (oncólogo médico), Dr. Pedro de Jesús Sobrevilla Calvo (oncólogo medico y hematólogo) Dr. Ricardo Olper  Palacci, (médico psiquiatra), Dr. Ricardo Plancarte Sánchez (anestesiólogo, especialista en dolor y cuidados paliativos).

A partir de 1987 es fundada la Sociedad Mexicana de Psicooncología, siendo hasta el 2001 que se reinician las actividades de esta, nombrando como presidente al Psic. Onc. Salvador Alvarado Aguilar, quien fue el primer residente egresado de la especialidad realizada en el Instituto Nacional de Cancerología con duración de tres años. Es entonces que se estructura un programa anual de actividades, con sesiones mensuales, cursos, talleres, simposios,  2 Congresos Nacionales de Psicooncología, en conjunto con el apoyo y participación de especialistas de otras instituciones entre ellos: Psic. Onc. José Méndez Venegas segundo y último egresado de la especialidad, quien actualmente se encuentra como coordinador de la Clínica de Psicooncología del Instituto Nacional de Pediatría,  Psic. Onc. Ma. José Adame Vivanco Hospital Infantil de México “Federico Gómez”, Mtro. en Psic. Carlos Martínez López de la  Facultad de Psicología, FES-Zaragoza, Mtra. en Psic. Leticia Ascencio Huertas del Hospital Juárez de México, Mtra. en Psic. Edith Rojas Castillo, Facultad de Psicología de la UNAM, Mtra. en Psicología Alejandra Palomares González, Facultad de Psicología de la UNAM, Psic y Tan. Leticia Clapés  Romero práctica privada, Psic. Sonia Patricia Pérez Chávez  Fac. de Psicología de la UNAM, entre otros. 
En el 2001 el Dr. Jaime de la Garza Salazar  (Director General) en su momento dio su apoyo autorizando tener como sede de las reuniones de la Sociedad, el Aula Magna del INCan. 
Dicho apoyo  se ha renovado  por parte del Dr. Alejandro Mohar Betancourt actual (Director General).

A partir de Febrero de 2004  se promueve la formación del COMITÉ DE PSICOONCOLOGIA EN LA SOCIEDAD MEXICANA DE ONCOLOGIA,  con el apoyo del Dr. Francisco Javier Ochoa Carrillo, actual presidente de la SMO, para el trabajo Inter, Multi y Transdisciplinario, con el objetivo de establecer un “UN MODELO DE INVESTIGACION PARA CONOCER LO QUE SUCEDE ENTRE LAS DISCIPLINAS, A TRAVES DE LAS DISCIPLINAS Y MAS ALLA DE TODA DISCIPLINA” relacionada con la atención, la enseñanza y la investigación en la oncología.

PRINCIPIOS Y ACTIVIDADES DE LA PSICOONCOLOGIA

PRINCIPIOS Y ACTIVIDADES DE LA PSICOONCOLOGIA

PRINCIPIOS Y ACTIVIDADES DE LA PSICOONCOLOGIA

Cuando se informa al paciente de la presencia de cáncer se torna esta noticia en un evento catastrófico, asociado a la idea de muerte, incapacidad, desfiguro físico, dependencia y disrupción de la relación con otros. En el momento de la noticia, no se tiene la asimilación total de la enfermedad, pues el impacto emocional al que se someten en ese momento el paciente y la familia genera en su entorno social la reacción de desorientación y desadaptación.

 


El paciente y la familia  ante el diagnóstico del cáncer  atraviesan por un proceso de duelo con cinco fases, que los llevan al  enfrentamiento de la enfermedad,  tal y como fue  planteada desde 1969 por la Dra. KÜBLER-ROSS:

1.- Negación
2.- Depresión
3.-Cólera
4.-Reajuste
5.- Aceptación
En estas fases se presentan respuestas afectivas típicas, además de producirse un reagrupamiento de estados intelectuales y afectivos de diversa duración que sobrevienen del momento propicio para luchar contra el derrumbamiento del paciente. De hecho no existe una manera única de afrontar el cáncer, tampoco un orden en la aparición de las reacciones adaptativas. Tomando en cuenta la  realidad  del paciente, el Psicooncólogo también ofrece apoyo a  la familia, la cual cumple un rol protagónico en el transcurso del sostén psicoterapéutico al que el paciente se enfrenta. Por ello la disciplina de la Psicooncología se desarrolla de manera multidisciplinaria con diferentes especialidades médicas  oncológicas, con la finalidad de brindar al paciente y su familia una atención integral y por ende una mejor calidad de vida.
Las dificultades que se presentan en la comunicación a raíz del cáncer afectan tanto a pacientes como a familiares.  Generalmente se presentan por sentimientos y pensamientos que no son expresados, los cuales al no ser tratados afectan emocionalmente a la persona y la indisponen para relacionarse con sus seres queridos.  Entre las principales causas están la negación de la enfermedad, la culpa, al creer que se tuvo alguna responsabilidad en la aparición del cáncer, vergüenza por tener una enfermedad tan estigmatizada, temor a preocupar a la familia en el caso del paciente o de crearle preocupaciones innecesarias al paciente en el caso de los familiares, no saber qué decir o cómo manejar las reacciones emocionales del otro como el llanto y negar las propias necesidades o deseos (no tener derecho a ellas).
Otro aspecto fundamental es el progresivo desarrollo de áreas tan importantes como la psiconeuroinmunología, los factores conductuales de riesgo, el estudio de la calidad de vida, las estrategias psicológicas y de afrontamiento ante la enfermedad, los mecanismos del dolor, el desarrollo de los cuidados paliativos, el estudio del desgaste profesional y los sentimientos de sobrecarga de los equipos terapéuticos.
Los Cuidados Paliativos se ofrecen por un equipo multidisciplinario, para conservar la calidad de vida del paciente y no consisten sólo en administrar morfina. El factor emocional es fundamental, como lo refiere un especialista del servicio de Psicooncología: "La muerte infantil genera una enorme ansiedad en el entorno familiar y médico" (Méndez, 2003).

Los Cuidados Paliativos consisten en la atención activa, total e integral de las personas y sus familias que padecen una enfermedad avanzada progresiva e incurable, con síntomas múltiples, intensos y cambiantes, que provocan gran impacto emocional en el enfermo, la familia o en el entorno social y en el propio equipo, y con pronóstico de vida limitado. También se le puede definir como el conjunto de acciones médicas, de enfermería, psicología y asistencia social que llevan a una mejor calidad de vida de la persona con enfermedad crónica o terminal.

ANSIEDAD Y DEPRESION EN LOS PACIENTES CON CANCER

ANSIEDAD Y DEPRESION EN LOS PACIENTES CON CANCER

ANSIEDAD Y DEPRESION EN LOS PACIENTES CON CANCER

El cáncer es una enfermedad que atenta contra la integridad del paciente desde diferentes esferas: biológica, psicológica, social, cultural, económica, espiritual, religiosa y su sexualidad, así como de la familia de este y del equipo terapéutico en oncología;  por lo tanto se  requiere de la atención profesional.
Dentro de las diferentes alteraciones  que presentan estos pacientes destacan los que corresponden a los estados de ánimo, como son de ansiedad y depresión, para lo cual se hará una breve descripción de los mismos.

ANSIEDAD

Características: nerviosismo, inquietud, desesperación, angustia, miedo a la enfermedad, a los tratamientos oncológicos a sus reacciones y secuelas colaterales, pérdida e incremento del apetito, nausea, vomito, diarrea, dificultad para conciliar el sueño, opresión de pecho, falta de aire, sensación de ahogo, temblor de extremidades, sudoración  palmar y frontal, llanto fácil, entre otras. Estos signos y síntomas pueden surgir o exacerbarse a partir del diagnostico de cáncer y/o de los tratamientos oncológicos. Es importante destacar que la severidad del trastorno está en relación con la frecuencia y evolución de la sintomatología.

DEPRESION

Características: Tristeza, llanto fácil, irritabilidad, ideas de minusvalía, autocrítica severa, falta de interés por las cosas, falta de interés por la vida, desesperanza, tendencia al aislamiento, perdida del autocontrol, alteraciones del sueño, perdida del apetito, estreñimiento, desguanzo, cansancio, ideas de muerte, ideas suicidas, rumiación suicida, intentos suicidas. De manera similar también pueden surgir o exacerbarse a partir del diagnóstico de cáncer y/o de los tratamientos oncológicos.  Su severidad está en relación con la frecuencia y evolución de la sintomatología.

ALTERNATIVAS DE TRATAMIENTO

La Psicooncología teniendo como uno de sus objetivos, la atención psicológica emocional y psiquiátrica de los pacientes con cáncer, ofrece una serie de alternativas de tratamiento como: el uso de procesos psicoterapéuticos breves y de apoyo, individuales, de pareja, familia, grupo, aunado a estrategias de afrontamiento como, técnicas cognitivo-conductuales, de relajación, de desensibilización, imaginería, que ha demostrado ofrecer un mayor control de la conducta y de las emociones para afrontar el tratamiento oncológico y las perspectivas del pronostico, y cuando es necesario se utilizan los psicofármacos, para mejorar la respuesta de control central de las emociones, al modificar la actividad neuronal.

EL PAPEL DE LA FAMILIA DEL PACIENTE CON CÁNCER

EL PAPEL DE LA FAMILIA DEL PACIENTE CON CÁNCER

EL PAPEL DE LA FAMILIA DEL PACIENTE CON CÁNCER.

La familia es la institución natural, que responde mejor a la demanda de cuidados en todas las etapas de la vida. Desde el nacimiento, en la salud, en la enfermedad e incluso en el proceso de morir.
Se puede afirmar con certeza, que se nace en el seno de una familia. Pero el resto de las etapas de la vida, no siempre van acompañadas por ésta.
Cuando falta la familia, resulta más difícil cuidar. Pero cuando ésta no es capaz de responder debido a numerosos problemas de vinculación adecuada con el paciente, o incluso a cansancio (crisis de claudicación), la convivencia con el paciente se convierte en un drama para todos.

El fenómeno de la claudicación familiar, se define como:

  1. La incapacidad de sus miembros para ofrecer una respuesta adecuada a las múltiples demandas y necesidades del paciente
  2. Esta se refleja en la dificultad para mantener una comunicación positiva con el paciente, entre los miembros sanos y con el equipo de cuidados

No todos los miembros de la familia claudican a la vez, algunos familiares pueden responder con un nivel deficiente y ser compensados por otros que se mantienen fuertes y bien orientados.
Cuando todos en su conjunto son incapaces de dar una respuesta adecuada, estamos ante una CRISIS DE CLAUDICACIÓN FAMILIAR.
Esta puede reducirse a un episodio momentáneo, temporal o definitivo, manifestado por diferentes grados de abandono del paciente.
En un primer momento podemos hablar de claudicación precoz que es la generada por una información que produce gran impacto emocional, dando lugar a una respuesta de negación de la realidad: “no puede ser”, “el médico se ha equivocado”. No se siguen sus indicaciones y tratamientos. Las demandas del paciente se minimizan o desentienden.
En el aspecto emocional, los familiares se sienten incapaces de expresar el sufrimiento, el dolor y la ansiedad que les genera la enfermedad del paciente. Pueden dar lugar a respuestas opuestas a los sentimientos internos, tales como olvido de tratamientos, bloqueos o incapacidad para realizar técnicas sencillas de cuidados. Preocupación por aspectos marginales sin relación con la enfermedad del paciente, como las visitas, eventos familiares, indumentaria, etc.

Posteriormente, se presenta una claudicación tardía, que se produce generalmente por el agotamiento de los miembros del grupo familiar, en su intento de cuidar al paciente contra el deterioro paulatino que experimenta.

La aparición de nuevos síntomas y el agravamiento de otros, agota la capacidad de respuesta de todos.
En la familia se generan dinámicas de enfermedad en cadena y en distintos miembros de la misma familia. Son frecuentes los accidentes de todo tipo. Las enfermedades banales o las crónicas se manifiestan con síntomas graves.

La claudicación también se puede clasificar en función de su duración en:

Claudicación accidental. El motivo suele ser un incidente de fácil control y que la familia supera con acierto, tal cómo una falsa noticia, un error en un dato referido al paciente, que tras su aclaración, la familia se serena y mantiene una buena respuesta de cuidados.
Claudicación temporal. Frecuente en las fases de la enfermedad del paciente y su readaptación a nuevos estilos de vida. Es un tiempo necesario para que la familia acepte la nueva situación y reajuste los roles de los miembros. Es propia del periodo en el que se intenta curar la enfermedad, cabe destacar como causas frecuentes, las secuelas de la radioterapia y la quimioterapia, con la afectación de la imagen personal, pérdida de peso y bajas laborales prolongadas.

La familia puede adoptar una postura pasiva en los cuidados ingresando al paciente cada vez que tiene la más mínima molestia con la esperanza de su curación. El paciente no asume su situación del todo y juega con la posibilidad de un hecho extraordinario relacionado con su enfermedad.
Claudicación permanente. Es la situación más grave, los episodios de crisis se  viven en una constante incertidumbre. Hay pérdidas en la comunicación, aislamiento social. Miedo a hablar de lo que le pasa al paciente, miedo a oírle.

Separar al paciente de su medio familiar y controlar sus síntomas es la prioridad. A continuación, hay que propiciar el reencuentro con los miembros de la familia apoyándolos de forma intensa en las tareas de cuidado. El riesgo de abandono del paciente es alto si no hay una intervención adecuada.

El cuidado integral con el apoyo psicoemocional del grupo familiar y un buen control de síntomas, con información adecuada en cada momento es la forma de evitar estas formas de claudicación.

La prevención de la crisis de claudicación familiar se puede realizar:

  1. En relación con el paciente mediante
    1. Información y comunicación real y honesta con el equipo
    2. Escucha atenta de sus preocupaciones y prioridades
    3. Relación de ayuda eficaz
    4. Seguridad y continuidad de cuidados
    5. Implementación y mantenimiento del rol familiar y social
    6. Ritmo tolerable del deterioro psicofísico y orgánico
    7. Adaptación paulatina a las limitaciones producidas por la enfermedad
    8. Apoyo psicoemocional
    9. Participación en la planificación y evaluación de los cuidados y terapia
    10. Información pausada y dosificada sobre la evolución y pronóstico
    11. Espacio y tiempo para la expresión de emociones y sentimientos
    12. Seguridad y protección física
    13. Buen control de todos los síntomas objetivos y subjetivos
  2. Referidos a los miembros del grupo familiar
    1. Inclusión de la familia y paciente como unidad a tratar
    2. Escucha atenta de sus demandas y sugerencias
    3. Darles tiempo para que asuman la situación
    4. Información puntual, adecuada, honesta, comprensible y continua sobre al evolución
    5. Entrenamiento y participación en las tareas de cuidado
    6. Implicación del mayor número de miembros posible
    7. Facilitar el descanso en caso de agotamiento del cuidador principal único, ingresando al paciente por tiempo corto
    8. Entrenamiento para las técnicas para el control de síntomas
    9. Información sobre recursos disponibles en la comunidad
    10. Fijar objetivos plausibles a corto y mediano plazo
    11. Vivir y cuidar día a día
    12. Reducir los efectos negativos de la conspiración del silencio en el paciente, estimulando la comunicación entre sus miembros
    13. Facilitar la aclaración  y resolución de conflictos en el seno familiar
    14. evitar juicios precipitados sobre la conducta familiar
    15. Detectar patologías en otros miembros de la familia y recomendar las intervenciones de otros profesionales
    16. Ayudar a la familia a utilizar sus propios recursos en la solución de sus problemas

Referencias

ALMANZA MUÑOZ  J., HOLLAND J.C. (2000) “PSICO-ONCOLOGIA ESTADO ACTUAL Y PERSPECTIVAS FUTURAS”. Revista del Instituto Nacional de Cancerología. 46(3)   196-198.
American Cancer Society. (1980). Fact Book for the Medical and Related Profesionals. Nueva York.

Bearison, D, y Mulhern, R.  (1994) Pediatric Psychooncology.  Oxford University Press, N.Y.

Fernández-Abascal E, y Palmero F. (1999)  Emociones y Salud. Ariel. España.
Giacomantone, E., y Mejía A. (1997)  Estrés preoperatorio y riesgo quirúrgico.  Paidós México.

Gómez Sancho, (1998) M. Cómo dar las malas noticias en medicina. Aran Ediciones. España

Gray RE, Doan BD. (1990) Heric self-healing and cancer. Clinical issues for the health professions. J Palliat Care; 6(1) 32-41.

Holland, J.C. and Rowland J. (1989)  Handbook of Psychooncology.   Oxford Press. N.Y.

KUBLER-ROSS, E. (1969) Sobre la muerte y los  moribundos. Grijalbo. Barcelona.

Méndez J. y Grau J. (2003)  La evaluación psicológica en el enfermo al final de la vida: principios y técnicas  en  Gómez Sancho, M. Avances en Cuidados Paliativos  GAFOS España 

Taylor SE, Aspinwall LG. (1990) Psychosocial aspects off chronic illness. Of In PT Costa Jr, GR VandenBos (eds),  Chronic conditions fatal diseases and clinical care.
 Washington, DC: American Psychological Association

Hersh S.P. Psychological Aspects of Patients with cancer. Section 1. Psychologic Aspects of Patients with cancer.  In: De vita, V.T., Hellman S and Rosenberg S. Principles and practice of Oncology. J.B. Lippincott Company Philadelphia, Toronto.  Pages: 264- 301, 1998.

LINKS

LINKS

www.nci.nih.gov/cancer
www.cancer.gov
SOCIEDAD MEXICANA DE ONCOLOGÍA
DIRECTORIO DEL COMITÉ DE PSICOONCOLOGIA 
(orientación, información y atención)

Psic. Onc. Salvador Alvarado Aguilar.
Instituto Nacional de Cancerología
Tel. 56280400 Ext. 280 y 826
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Psic. Onc. José Méndez Venegas 
Instituto Nacional de Pediatría Tel: 10840900  Ext. 1327
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Psi. Onc. Ma. José Adame Vivanco
Hospital Infantil de México Dr. Federico Gomez
Tel. 52289917 Ext. 1065

Mtro. en Psic Carlos Martínez López
FEZ Zaragoza UNAM
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Tel. 58300446

Mtra. en Psic.  Leticia Ascencio Huertas
Hospital Juárez de México
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Lic. en Psic Sonia Patricia Pérez Chávez
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Mtra. en Psic Edith Rojas Castillo
Facultad de Psicología UNAM
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Mtra. en Psic Alejandra Palomares González
Facultad de Psicología UNAM
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